NO LIMITEMOS A DIOS

Para los discípulos tuvo que ser durísimo aceptar la orden que Cristo les estaba dando: “Dadles vosotros de comer” (Lucas 9:13) Inmediatamente le respondieron al Señor diciéndoles: “No tenemos mas que cinco panes y dos pescados”

Que pronto habían olvidado los milagros, los prodigio y las maravillas que a estas alturas había echo el Señor delante de ellos. ¿Cómo es posible que le dijeran al Señor, despide a la gente para que se vayan..? Ninguno de ellos vio en aquel momento ninguna posibilidad de solucionar aquel “problema” Era una ocasión maravillosa para que su maestro pudiera demostrar su poder, pero la incredulidad, nos impide ver mas allá de las circunstancia

Cuantas veces se presentan situaciones en la vida que podrían servirnos para que la gloria de Dios se manifestara, y sin embargo nos asustamos, nos podemos nerviosos y perdemos la oportunidad de ver una muestra más del poder de Dios.

Estaban en pleno desierto, no había aldeas alrededor, además no contaban con recursos suficientes para comprar comida para tanta gente. Todo estaba en su contra aparentemente. Cuantas veces como los discípulos solo vemos lo que no tenemos, lo que podemos hacer, sin embargo nuestro Dios, Todopoderoso ha prometido estar a nuestro lado todos los días, supliendo nuestras necesidades, sanando nuestras enfermedades y dolencias, respondiendo a nuestras oraciones, cuanta necesidad tenemos de que el Señor aumente nuestra fe.

Nuestro Dios es el Dios de lo imposible, a lo largo de la historia El ha dado pruebas más que suficientes de su Poder y de su Autoridad. En estos tiempos difíciles en los que estamos viviendo,  como nunca antes debemos de clamar para que no nos falte la fe, debemos con toda humildad tal y como hicieron los discípulos pedirle al Señor que aumente nuestra fe, para que podamos vivir en victoria y superar todos y cada uno de los obstáculos que se nos vayan presentando en el camino.

Sin fe no solo es imposible agradar a Dios, sino que además no podremos vivir a la manera que Dios pide y espera de cada uno de nosotros. En estos tiempos finales, la iglesia debe de clamar a Dios con fe, para que podamos utilizar todas las circunstancias para demostrarle al mundo que tenemos un Dios de poder. No tengamos miedo de los próximos desafíos que Dios ponga delante de nosotros, vivamos con la confianza y la certeza de que el Señor de Señores y Rey de Señor, va delante de nosotros, guiando nuestros pasos. Que Dios nos ayude y nos bendiga.

Pastor Manolo Sierra

 

 

 

 

 

 

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