HOMOSEXUALIDAD

La homosexualidad no es una opción más como pretenden hacernos ver, es una aberración sexual, es algo contra natura, es una expresión más de la rebeldía del hombre contra Dios y su Palabra.

La homosexualidad es aceptar una mentira, como una verdad, es invertir los valores y principios divinos por la anarquía moral. Una de las consecuencias de este atentado contra la moral establecida por Dios en su Palabra, es que recibirán en sus propios cuerpos las terribles consecuencias de su pecado, (Romanos 1:22-27)

Los homosexuales son esclavos de si mismos. Jamás un homosexual se sentirá totalmente satisfecho con su estilo de vida. En el corazón de todo homosexual reina un enorme vacío, una falta de afecto, e incluso en muchos casos, traumas, complejos y abusos sexuales en la infancia.

Dios fue el “inventor” del sexo entre un hombre y una mujer. Dios jamás se ha arrepentido de lo que El un día estableció como norma. Dios no creo a un hombre para otro hombre, o a una mujer para otra mujer. El enemigo, es un experto en pervertir las cosas hermosas que Dios ha creado. Jesucristo vino para darnos vida y vida en abundancia, El no quiere que el ser humano se destruya por darle lugar a relaciones ilícitas que a la larga lo único que traerán será frustración, dolor y muerte.

El que la homosexualidad haya estado presente en todas las culturas a lo largo de la historia de la humanidad, y a pesar de que hoy en día estén tratando por todos los medios de que la aceptemos como algo normal, hay que dejar bien claro, que la homosexualidad como cualquier otro pecado, esta condenado en la Biblia. La homosexualidad no es una enfermedad producida por un desorden genético. Tampoco se debe a diferencias estructurales en el cerebro ni mucho menos. No tiene nada que ver con un desorden hormonal (abundancia de estrógenos en el varón y de andrógenos en la mujer) La homosexualidad es una manifestación mas del pecado en la vida del hombre.

Freud en su teoría del psicoanálisis decía que en el ser humano existe la tendencia a la homosexualidad y que puede activarse ante factores internos y externos de anormalidad. En Romanos 7:24 el Apóstol Pablo lanza un grito desgarrador: “Miserable de mí, ¿Quién me librara de este cuerpo de muerte?”

 Los homosexuales como todos los seres humanos tienen una necesidad de sentirse amados, y quisiera decir en este punto que el único que puede realmente llenar el vacío de nuestros corazones y hacernos sentir su amor verdadero es Jesucristo. El ama a todos los pecadores, no importa que pecados hayan cometido, ni cuantas veces. Los ladrones, los adúlteros, los homicidas, los homosexuales, tienen a su alcance el amor de Dios, el cual ama a todos por igual.

Si quieres cambiar de vida, tener un encuentro con Cristo, y recibir ayuda para dejar cualquier pecado que te este impidiendo ser libre, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Oraremos por ti, y te ayudaremos en todo lo que podamos.

Que Dios te bendiga.

Pastor Manolo Sierra

 

 

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