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REFLEXIONES POR EL
PASTOR MANOLO SIERRA |

LA
HOMOSEXUALIDAD
La
homosexualidad no es una opción más como pretenden hacernos ver,
es una aberración sexual, es algo contra natura, es una
expresión más de la rebeldía del hombre contra Dios y su
Palabra.
La
homosexualidad es aceptar una mentira, como una verdad, es
invertir los valores y principios divinos por la anarquía moral.
Una de las consecuencias de este atentado contra la moral
establecida por Dios en su Palabra, es que recibirán en sus
propios cuerpos las terribles consecuencias de su pecado,
(Romanos 1:22-27)
Los
homosexuales son esclavos de si mismos. Jamás un homosexual se
sentirá totalmente satisfecho con su estilo de vida. En el
corazón de todo homosexual reina un enorme vacío, una falta de
afecto, e incluso en muchos casos, traumas, complejos y abusos
sexuales en la infancia.
Dios fue el
“inventor” del sexo entre un hombre y una mujer. Dios jamás se
ha arrepentido de lo que El un día estableció como norma. Dios
no creo a un hombre para otro hombre, o a una mujer para otra
mujer. El enemigo, es un experto en pervertir las cosas hermosas
que Dios ha creado. Jesucristo vino para darnos vida y vida en
abundancia, El no quiere que el ser humano se destruya por darle
lugar a relaciones ilícitas que a la larga lo único que traerán
será frustración, dolor y muerte.
El que la
homosexualidad haya estado presente en todas las culturas a lo
largo de la historia de la humanidad, y a pesar de que hoy en
día estén tratando por todos los medios de que la aceptemos como
algo normal, hay que dejar bien claro, que la homosexualidad
como cualquier otro pecado, esta condenado en la Biblia. La
homosexualidad no es una enfermedad producida por un desorden
genético. Tampoco se debe a diferencias estructurales en el
cerebro ni mucho menos. No tiene nada que ver con un desorden
hormonal (abundancia de estrógenos en el varón y de andrógenos
en la mujer) La homosexualidad es una manifestación mas del
pecado en la vida del hombre.
Freud en su
teoría del psicoanálisis decía que en el ser humano existe la
tendencia a la homosexualidad y que puede activarse ante
factores internos y externos de anormalidad. En Romanos 7:24 el
Apóstol Pablo lanza un grito desgarrador: “Miserable de mí,
¿Quién me librara de este cuerpo de muerte?”
Los
homosexuales como todos los seres humanos tienen una necesidad
de sentirse amados, y quisiera decir en este punto que el único
que puede realmente llenar el vacío de nuestros corazones y
hacernos sentir su amor verdadero es Jesucristo. El ama a todos
los pecadores, no importa que pecados hayan cometido, ni cuantas
veces. Los ladrones, los adúlteros, los homicidas, los
homosexuales, tienen a su alcance el amor de Dios, el cual ama a
todos por igual.
Si quieres
cambiar de vida, tener un encuentro con Cristo, y recibir ayuda
para dejar cualquier pecado que te este impidiendo ser libre, no
dudes en ponerte en contacto con nosotros. Oraremos por ti, y te
ayudaremos en todo lo que podamos.
Que Dios te
bendiga.
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