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REFLEXIONES POR EL
PASTOR MANOLO SIERRA |
LUGARES
DE BENDICIÓN:
A lo largo de
la Biblia podemos observar que hay lugares donde nuestro Dios se
ha manifestado de una forma muy especial. Por ejemplo, el Monte
Sinai, lugar donde dio por medio de Moisés la Tora (La ley) al
pueblo de Israel.
En el monte
Carmelo cuando el profeta Elías desafió a los profetas de Baal,
el Señor se manifestó con fuego. Quedando bien claro, que El era
y es el Dios verdadero. Y si observamos detenidamente cada una
de las plagas de Egipto, vemos que en ese país, Dios se
manifestó de una forma poderosa y evidente, para que no quedara
ninguna duda, de que era El, el que estaba avergonzando a todos
los ídolos de Faraón.
Podríamos
recorrer las páginas de la Biblia, y ver que Dios a veces elige
lugares y personas, para manifestar su poder y dar a conocer su
voluntad a los hombres.
En el libro de
los Hechos, capitulo dos, nos dice que fue en el día de
Pentecostés, en la ciudad de Jerusalén, donde Dios decidió por
primera vez en la historia, derramar su Espíritu Santo sobre un
grupo de 120 personas, con la evidencia de hablar en otras
lenguas. Ese día el Espíritu Santo no cayo en Samaria donde
estaba aquella mujer que le dio un vaso de agua a Jesús, ni en
Capernaum, ciudad en la cual había hecho muchos milagros, ni en
el Estanque de Betesda donde fue una vez a sanar a un
paralítico, solo en el aposento alto donde estaban reunidos sus
discípulos orando.
Yo creo que
hoy en día de igual manera hay lugares donde Dios se mueve y nos
enseña cosas importantes para nuestro crecimiento espiritual. La
pregunta que tal vez deberías de hacerte es ¿Estoy en el lugar
correcto? Es muy importante estar en el lugar correcto, y estar
haciendo la voluntad de Dios.
Seria terrible
estar en el lugar equivocado y estar haciendo algo a lo cual
Dios nunca me llamo. ¿Que sentido tendría hacer algo por mi
cuenta, sin contar con el aval y el respaldo de Dios?? Al fin y
al cabo, lo que debemos de hacer es la voluntad del Señor y no
la nuestra.
Fue en el
Monte de la Calavera o Gólgota, donde el hijo de Dios, colgado
de un madero, pago el precio de nuestros pecados. Nos compro con
su sangre y venció a Satanás. Dios eligio ese lugar, ese día, y
esa ciudad, para que el plan de la Redención del hombre se
llevara a cabo.
Hay lugares de
bendición, y lugares de maldición. Hay lugares donde debemos
estar, y lugares de los que debemos de huir. Lugares donde Dios
se mueve, y lugares donde Satanás se mueve. Necesitamos pedirle
cada día sabiduría al Señor, para saber discernir en que lugares
debo estar, y de que lugares huir.
A veces el
Señor nos puede poner en un lugar para que aprendamos algo. O
para que observemos algo, pero te aseguro que hay un lugar para
cada persona, y una persona para cada lugar.
Que el Eterno
nos ayude a descubrir nuestro sitio en el Cuerpo de Cristo.
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