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REFLEXIONES POR EL
PASTOR MANOLO SIERRA |
HUESOS SECOS
He predicado
en cárceles, en campañas evangelisticas al aire libre, en
iglesias, en televisión, en radio, a bordo de un barco cruzando
el mar de Galilea, pero jamás le he predicado a un valle lleno
de huesos secos.
Esa fue la
experiencia que el profeta Ezequiel tuvo. En Ezequiel 37:1-14
nos relata como el Señor le pido al profeta que profetice a un
valle lleno de huesos secos en gran manera. Tuvo que ser una
experiencia inolvidable para el profeta.
En esta
historia vemos varias cosas muy interesantes que quisiera
compartir contigo.
1º La
importancia de la obediencia:
El profeta no
cuestiona la orden de Dios. Cuantas veces los cristianos
cuestionamos los deseos que Dios pone en nuestros corazones, y
nos perdemos muchas posibilidades de ver la gloria de Dos en
nuestras vidas. No dejes que nunca la incredulidad, la
incertidumbre, te impida obedecer a Dios.
2º El
poder que tiene la Palabra de Dios:
Cuando
Ezequiel se pone a profetizar empiezan a producirse cambios
espectaculares. Aquellos huesos secos y muertos, que no servían
para nada, empiezan a juntarse, los tendones, la carne, la piel,
empiezan a cubrir a aquellos centenares y miles de esqueletos.
La Palabra tiene tanto poder, que puede producir cambios
tremendos en las vidas de las personas, incluso en huesos secos
tirados en medio de un valle.
3º El
Espíritu Santo los levanto:
Cuando el
Espíritu entro en ellos se levantaron y se formo un ejercito
grande en extremo. En el día de Pentecostés cuando el Espíritu
Santo cayo sobre los que estaban en el Aposento Alto, aquel
pequeño grupo se convirtió en un ejercito imposible de frenar.
El Espíritu Santo, les capacito sobrenaturalmente para poder
llevar a cabo la gran comisión que días atrás Cristo les había
encomendado.
4º
Restauración nacional y espiritual de Israel:
Israel ha sido
nuevamente restaurado como nación en el año 1.948, es un hecho
que nadie puede negar. Un autentico milagro, los pactos de Dios
con los Patriarcas se cumplen a pesar de las circunstancias,
pero estamos a punto de ver la Restauración espiritual de un
pueblo, que al igual que aquellos huesos secos, el Espíritu de
Dios volverá a levantar para que el mundo vea, que Dios es fiel,
y que nada hay imposible para El.
Oremos para
que también nuestras vidas sean avivadas y restauradas por el
poder de Dios. Que el Dos de Abraham,Isaac y Jacob este con
todos y cada uno de nosotros.
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