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REFLEXIONES POR EL
PASTOR MANOLO SIERRA |

¿Dónde esta
mi temor?
Estoy plenamente
convencido de que uno de los problemas que enfrenta la iglesia
hoy en día, es la falta de temor a Dios, es decir, la falta de
respeto hacia su Persona y hacia su Palabra.
Hoy en día es común
ver en las iglesias a personas que llevan una doble vida, es una
especie de doble personalidad. En los cultos hablan, actúan y se
comportan de una manera completamente distinta a como son
realmente en la calle. Son capaces de levantar las manos, de
orar y de cantar, pero al mismo tiempo viven en desorden,
frecuentan lugares donde un cristiano nunca debería hacer acto
presencia, fuman, mienten y hasta incluso se unen en yugo
desigual con los incrédulos.
Pienso que seria
bueno preguntarnos, hasta que punto ese tipo de personas han
entendido el evangelio. ¿Realmente han nacido de nuevo? El día
que se bautizaron ¿entendieron lo que estaban haciendo? Me da la
impresión de que muchas personas asisten a la iglesia como si
fueran al cine, o algún acto publico cualquiera.
El profeta Malaquias
nos habla en el primer capitulo de su libro de cómo el pueblo de
Dios había perdido el respeto a Dios, eran capaces de ofrecerle
a Dios en sus sacrificios animales defectuosos, e incluso
enfermos. Y en lo mas profundo de sus corazones, ellos creían
que agradaban a Dios, de igual manera hoy en día, hay gente que
asisten a los cultos y creen que viviendo una vida sin
compromiso, sin querer asumir responsabilidades de ningún tipo,
y llevando una doble vida, agradan a Dios, pero nada mas lejos
de la realidad.
Es hora de reconocer
que solo hay una forma de vivir la vida cristiana, y es como
Dios nos enseña en su Palabra. No podemos pretender vivir una
vida cristiana según nuestros criterios personales. No hay nada
peor que un religioso, los religiosos jamás podrán agradar a
Dios, porque la religión es abominación a Dios, la religión es
querer vivir a mi manera, a mi forma, pretender que Dios se
adapte a mi forma de vivir, y nada mas lejos de la realidad.
Renunciemos a esa
doble vida hoy mismo, vivamos para Cristo, y si tenemos que
dejar algo que sabemos que no le agrada, dejémoslo, merece la
pena renunciar a cualquier cosa por El. No olvides nunca que por
cada cosa que dejes, El te dará cien veces más.
Amarlo es
obedecerlo, obedecerle es honrarle, y honrarle es respetarle.
Que Dios nos ayude a vivir en santidad todos los días de nuestra
vida.
Pastor Manolo Sierra
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