JERUSALÉN,
LA CIUDAD DE DIOS
No hay una
ciudad en la tierra como Jerusalén. Desde sus tempranos
orígenes, la historia de esta ciudad es historia de guerra y
paz, de grandeza y miseria, de esplendor y pobreza. Jerusalén es
sagrada para los cristianos, judíos y musulmanes.
Jerusalén es
el corazón y el alma del sionismo, es ahora y será en el
futuro el centro del universo. No habrá paz en el mudo hasta que
no haya paz en Jerusalén. Jerusalén es nada más y nada menos,
que la ciudad de Dios.
2ª Crónicas 6:6 dice: “Mas a
Jerusalén he elegido para que en ella este mi nombre”
Dios mismo
Eligio a Jerusalén para establecer su lugar de residencia en la
tierra. Jerusalén es la ciudad donde la presencia de Dios
habitaba sobre la tierra. David poeta y profeta, reconoció la
importancia que Dios había dado a la ciudad de Jerusalén. El
dijo: “Si me olvidare de ti. OH Jerusalén, pierda mi diestra
su destreza. Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me
acordare; Si no te enalteciere como preferente asunto de mi
alegría”
Jerusalén
significa “la ciudad de paz” Es curioso pero nunca fue una
ciudad pacifica. Los habitantes de Jerusalén han sido llevados
cautivos por Nabucodonosor en Babilonia. Su templo fue
destruido. La paz no vendrá a Jerusalén hasta que venga el
Mesías.
Jesús lloro
por Jerusalén diciendo: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a
los profetas, y apedreas a los que te son enviados. Cuantas
veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus
polluelos y no quisiste”
Jesús murió y
resucito en esta ciudad. Y según Zacarías capitulo 14 volverá
por segunda y pondrá sus pies sobre el Monte de los Olivos.
También profetizo que el Templo seria destruido y que no
quedaría piedra sobre piedra. Treinta y siete años después de
que Jesús dijese estas palabras, los romanos, bajo el imperio de
Tito, tomaron Jerusalén. El hambre era tan fuerte que diez mil
habitantes de Jerusalén murieron.
Dios ha
determinado de hacer de Jerusalén la rama decisiva por la cual
El lidiara con todas las naciones de la tierra. Las naciones
tendrán que subir de año en año a Jerusalén para adorar al gran
Rey y celebrar allí la fiesta de los Tabernáculos (Zacarías
14:16)
No te olvides
nunca de orar por la paz de Jerusalén, la ciudad de nuestro
Dios. Shalom
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Imágenes en vivo del Muro de
Las
Lamentaciones en Jerusalén

Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3 |
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reciente del Estado de Israel

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