Discipulado 2da. parte

   2.     DISPOSICIÓN:

Colosenses 3:23: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”

Una de las cosas que mas le agrada al Señor es que hagamos nuestra labor como para El y no para ser vistos o reconocidos por los hombres. Debemos de hacer las cosas como El mismo las haría de estar en nuestro lugar. Como si de ello dependiera nuestra propia vida.

La disposición se refleja en la actitud que tenemos al hacer las cosas, aunque la orden que Dios nos este dando no sea la mas lógica para nuestro razonamiento o la que mas nos agrade.

Lo que pone de manifiesto mi disposición son las actitudes del corazón. Estas hablan por si solas y son captadas por quienes nos rodean; aun sin expresar una sola palabra. Muchas veces una imagen vale más que mil palabras.

Isaías 6:8 “Después oí la voz del Señor que decía: ¿A quien enviare, y quien ira por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí envíame a mi”

   3. ORACIÓN

Si en algo debemos ser especialistas es en la oración. Es por medio de ella que ganamos las grandes batallas. Hagamos de la oración el tiempo más especial de cada día. Evitemos que sea aburrida, mecánica y monótona. Hable con el Señor en forma sencilla, pero coherente, y diríjase confiada y honestamente porque El esta atento a nuestras palabras.

En la medida en que aprendamos a pasar tiempo en la presencia del Señor, su espíritu llenara nuestros corazones. Debemos interceder para que nuestras vendas espirituales caigan, y para que los que no conocen al Señor, le puedan conocer. Recuerde que la oración produce cambios en el mundo espiritual. La oración rompe cadenas (Jeremías 33:3 – Mateo 7:7-11)

PREGUNTAR PARA REFLEXIONAR:

1.     Por medio de la lectura de Filipenses 2:3-11 ¿Ha descubierto actitudes erróneas en tu forma de relacionarte con los demás?

2.     ¿Te consideras superior a los demás?

3.     ¿Crees que al humillarte perderás el respeto de los demás?

4.     ¿Tienes actitud de siervo?

TRABAJANDO EN EQUIPO

Cuando Jesús llamo a sus discípulos les dijo que haría de ellos pescadores de hombres. Uno de los métodos mas usados para la pesca en Galilea es el siguiente:

Se ponen de acuerdo dos pescadores. Cada uno a un extremo del otro y luego, echan la red en medio de las dos barcas. Dentro de la red colocan pedazos de plomo con el fin de hundirlas, y cuerdas en los extremos para poder arrastrar de ella cuando sea necesario. Luego, uno de los pescadores empieza a virar su barca para encontrarse con el otro.

Es entonces cuando los hombres en tierra tiran de las cuerdas con gran fuerza y arrojan piedras para los peces se asusten y no se salga. Cuando se acercan a la playa se sostienen los extremos y se tira a la orilla. Allí los peces son juntados y clasificados según su especie.

Esta manera de pescar muestra la importancia del trabajo en equipo. Unos reman, otros tiran de las cuerdas, y otros tiran piedras. Que gran lección encierra este trabajo unido y cooperativo.

Como iglesia tenemos que aprender a trabajar en equipo, a reconocernos el uno al otro y a trabajar bajo autoridad. Es nuestro deber colaborar con el resto de nuestros hermanos para que la unidad de la iglesia sea una realidad y juntos podamos extender el Reino de Dios.

“PRINCIPIOS BÁSICOS”

  Nos necesitamos los unos a los otros.  (1ª Corintios 12:18-27)

 Debemos de aprender a trabajar en equipo colaborando con todos los hermanos y apoyando las actividades de la iglesia. (Hechos 2:43-47)

  Trabajamos para autoridad. Respetando el orden establecido por Dios. (Efesios 5:21-25) (Romanos 13:1-2)

 Somos un cuerpo y todos tenemos talentos, dones y cosas que aportar para el beneficio de desarrollo de la iglesia. (Romanos 12:4-8)

 

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