“3 COSAS
FUNDAMENTALES”
Todos los
hombres usados por Dios, a través de la historia le han dado un
lugar prioritario en sus vidas a la Palabra de Dios. En ella
encontraron la fuente de sabiduría y crecimiento espiritual.
Juan 3:11 dice
que de lo que sabemos hablamos y no hay forma de saber de la
Biblia, si no sacamos tiempo para leerla, estudiarla y
memorizarla. Necesitamos mantenernos en total dependencia de la
Palabra, solo así tendremos algo para dar a otros que se
acerquen a nosotros buscando consejo o ayuda.
Si aprendemos
a valorar y a darle el lugar que se merece en nuestras vidas el
Espíritu Santo siempre tendrá donde echar mano para recordarnos
los pasajes adecuados en el momento que los necesitemos (Juan
14:26)
Jesús nos dio
ejemplo al derribar todo argumento que el diablo le presentaba
en el desierto diciendo: Escrito está” utilizando de esa manera
la Palabra de Dios.
Charles
Spurgeon leyó la Biblia mas de 100 veces y dijo: “La ultima vez
la encontré mucho mas hermosa que la primera vez”
Colosenses
3:23: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el
Señor y no para los hombres”
Una de las
cosas que mas le agrada al Señor es que hagamos nuestra labor
como para El y no para ser vistos o reconocidos por los hombres.
Debemos de hacer las cosas como El mismo las haría de estar en
nuestro lugar. Como si de ello dependiera nuestra propia vida.
La disposición
se refleja en la actitud que tenemos al hacer las cosas, aunque
la orden que Dios nos este dando no sea la mas lógica para
nuestro razonamiento o la que mas nos agrade.
Lo que pone de
manifiesto mi disposición son las actitudes del corazón. Estas
hablan por si solas y son captadas por quienes nos rodean; aun
sin expresar una sola palabra. Muchas veces una imagen vale más
que mil palabras.
Isaías 6:8
“Después oí la voz del Señor que decía: ¿A quien enviare, y
quien ira por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí envíame
a mi”
Si en algo
debemos ser especialistas es en la oración. Es por medio de ella
que ganamos las grandes batallas. Hagamos de la oración el
tiempo más especial de cada día. Evitemos que sea aburrida,
mecánica y monótona. Hable con el Señor en forma sencilla, pero
coherente, y diríjase confiada y honestamente porque El esta
atento a nuestras palabras.
En la medida
en que aprendamos a pasar tiempo en la presencia del Señor, su
espíritu llenara nuestros corazones. Debemos interceder para que
nuestras vendas espirituales caigan, y para que los que no
conocen al Señor, le puedan conocer. Recuerde que la oración
produce cambios en el mundo espiritual. La oración rompe cadenas
(Jeremías 33:3 – Mateo 7:7-11)
PREGUNTAR PARA REFLEXIONAR:
1.
Por medio de la lectura de Filipenses 2:3-11 ¿Ha descubierto
actitudes erróneas en tu forma de relacionarte con los demás?
2.
¿Te consideras superior a los demás?
3.
¿Crees que al humillarte perderás el respeto de los demás?
4.
¿Tienes actitud de siervo?
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