Los últimos tiempos, 2da. parte - (Apocalipsis 12)

Recientemente una editorial me mandó un manuscrito y querían saber si yo podía elogiar el libro. Empecé a leerlo y hablaba de Jesús y decía que Jesús era un rebelde. No me dio una buena sensación. Yo sabía lo que quería decir, que Jesús era contracultural. Le mandé un e-mail al editor diciendo: “¿Qué edad tiene este autor? ¿Y cuál es su fondo confesional?”.

        Porque me sonaba a alguien de los años 60 y del Movimiento de Jesús. Antes se usaban pósteres y pegatinas de Jesús, ¿los has visto? Lo pusieron como el líder de la revolución. Eran así los comunistas que estaban en los campus universitarios.

        Le dije: “¿Te das cuenta de que Jesús no pudo haber sido un rebelde?”. Me dijo: “¿Y por qué no?”. Le dije: “No quiero rizar el rizo pero párate a pensar en esto. Samuel dijo que la rebelión es pecado de hechicería. (1 Samuel 15:23) ¿Entonces cómo podía Jesús ser un rebelde?”. Me dijo: “Oh, tienes razón. Bueno, ¿y por qué no ‘revolucionario’?”. Le contesté: “Piénsalo bien. Tú vas a presentar una actitud de Jesús que no es escritural, ni mucho menos se acerca a quién es él en realidad. Él es contracultural en el sentido de que va en contra de toda corriente. Pero él no es rebelde. Nunca lo ves en el Nuevo Testamento rebelarse contra el César ni Roma. Ni una sola vez. Las únicas personas con quienes se enojaba eran los fariseos. Ellos siempre impedían a la gente acercarse a Dios”.

        Él no era realmente un rebelde. El diablo sí es un rebelde. Él tomó una tercera parte de los ángeles y tú tienes que entender algo. Los ángeles de Satanás están influyendo en todo lo que hay en este planeta. Y ellos son mucho más listos e inteligentes que nosotros. Sin la gracia de Dios y sin el Espíritu de Dios y sin la palabra de Dios y sin el acceso al trono de Dios a través de la oración, no tenemos nada.

        La palabra nos dice que podemos ponernos toda la armadura de Dios, entonces sabemos que sí podemos ganar en esta batalla. Pero lo tenemos que hacer según la manera del Señor.

        “Y las echó en tierra.” Esto nos muestra qué tipo de líder es Satanás. Imagina esta cola grande envolviendo a los ángeles y luego echándolos a la tierra. No los mandó a Plutón, ni con Goofy. No los mandó a otro sistema solar sino a este planeta.

        ¿Y por qué crees que los mandó a este planeta? Es porque él odia a Dios, y tú fuiste creado a imagen y semejanza de Dios. (Génesis 1:26) Entonces él quiere destruir todo lo que le parece bien a Dios.

Hoy decían en la radio que el primer financiero para el movimiento radical gay en los Estados Unidos tiene una estratagema para utilizar a los gais para realizar su meta. Cuando la gente hace cosas impropias, un cuerpo con otro cuerpo y en lugares tóxicos de los cuerpos de otras personas, ¿no te parece que le es degradante a Dios cuando fuiste hecho a la imagen de Dios y sobre todo si piensas que dice “los hizo varón y hembra”?

        Satanás pudo haber tomado una imaginación y decir: “No se preocupen de esto. Nos desharemos de este Libro para que puedan hacer lo que quieran”. Date cuenta entonces de que él realmente está enojado.

        Y éste es su blanco: toda la gente que vino de Adán formada del polvo de la tierra. Entonces Satanás te odia a muerte.

        O sea que Satanás sabía a dónde iba con estos ángeles: a montar todo un sistema para engañarte a ti, a tus amigos y por generaciones, él contamina. ¿Y qué es lo que contamina? El sistema educativo de cada nación, el sistema religioso de cada nación, ¿y por qué no el oxígeno con el que estos cuerpos respiran? Entonces: el smog y la contaminación. ¿Y por qué no contaminar el agua con estricnina y arsénico para que no nos sintamos bien? Contamina todas las cosas que necesita un ser humano y las destruye.

        Él sabe que si consigue debilitar tu cuerpo poco a poco y hacer que no te sientas totalmente bien y que además te sientas un poco drogado y que no puedas pensar claramente, entonces empezarás a aceptar todas las cosas que te ponga enfrente de tu mirada.

        Empiezas a pagar diez dólares para ver una película que glorifica las cosas que pusieron a Jesús en la cruz. Estás entumecido y ni te das cuenta de ello.

        Entonces estos ángeles, estos ángeles caídos, te tienen a ti en su campo de tiro. Tú eres su blanco. Probablemente por eso los echó aquí y no a Marte o Venus o a otro lugar.

        “Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para parir, a fin de devorar a su hijo cuando hubiese parido.” (Apocalipsis 12:4)

        Hay una batalla en el cielo y los ángeles caídos llegan a nuestro planeta. Encontré una cosa interesante en Daniel, si puedes pasar allí por un momento te la enseñaré, mira en el capítulo 8:

        “En el año tercero del reinado del rey Belsasar, me apareció una visión a mí, Daniel [Juan vio una gran señal], después de aquélla que me había aparecido antes.
        vi. en visión (y aconteció cuando vi, que yo estaba en Susán, que es cabecera del reino en la provincia de Persia;) vi pues en visión, estando junto al río Ulai.
        Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual tenía dos cuernos: y aunque eran altos, el uno era más alto que el otro; y el más alto subió a la postre.
        Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte, y al mediodía, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su mano: y hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía [Este líder].
        Y estando yo considerando, he aquí un macho de cabrío venía de la parte del poniente sobre la haz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra: y tenía aquel macho de cabrío un cuerno notable entre sus ojos:
        Y vino hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual había yo visto que estaba delante del río, y corrió contra él con la ira de su fortaleza.
        Y vilo que llegó junto al carnero, y levantose contra él, e hiriolo, y quebró sus dos cuernos, porque en el carnero no había fuerzas para parar delante de él: derribolo por tanto en tierra, y hollolo; ni hubo quien librase al carnero de su mano.
        Y se engrandeció en gran manera el macho de cabrío; y estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar subieron otros cuatro maravillosos hacia los cuatro vientos del cielo.
        Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, y hacia la tierra deseable [Israel, vino hacia Israel].
        Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló.
        Aun contra el príncipe de la fortaleza se engrandeció, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.
        Y el ejército le fue entregado a causa de la prevaricación sobre el continuo sacrificio: y echó por tierra la verdad [Echó la verdad], e hizo cuanto quiso, y sucediole prósperamente.
        Y oí un santo que hablaba; y otro de los santos dijo a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora que pone el santuario y el ejército para ser hollados?
        Y él me dijo: Hasta dos mil trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado.” (Daniel 8:1-14)

        ¿No es interesante este cuadro de los tiempos finales, el templo reconstruido y los sacrificios continuos, y que es la verdad lo que será encubierto? La verdad.

        Jesucristo dijo que “conoceréis la verdad, y la verdad os libertará”. ¿Y cómo podrás tú conocer la verdad si no estás leyendo tu Biblia?

        La palabra de Dios es verdad. Y si eres endeble en cuanto a la palabra, eres endeble en cuanto a la verdad.

    Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Y nadie viene al Padre, sino por mí”.

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